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miércoles, 4 de febrero de 2009

Emprendedores: la crisis como plataforma de despegue




La avalancha de noticias negativas que monopoliza la agenda económica actual no deja tiempo para respiros. La crisis mundial generó en pocos meses un círculo vicioso donde los consumidores no compran, los empresarios no contratan y los bancos no prestan o si lo hacen, a tasas inaccesibles.

El «wait and see» está a la orden del día, y todos esperan que pase el tiempo para decidir inversiones o lanzar nuevos proyectos. Pero aún en medio del terremoto global, o tal vez como consecuencia del reacomodamiento de las piezas de este rompecabezas, aparecen nuevas posibilidades de negocios antes impensadas.

Creatividad e innovación son las palabras de ocasión para capear el mal momento. Con la crisis del sector financiero y sus repercusiones en la economía real llegó la hora de cambiar la manera de pensar las relaciones laborales y desarrollar emprendimientos con poca estructura y mucha tecnología o «savoir-faire».

Por la fuerza de los hechos o por simple transición generacional, la forma de producir del siglo XXI se diferenciará, y mucho del modelo nacido bajo los años de la industrialización.

La crisis como oportunidad

Como reacción psicológica básica para sentir alivio frente a la adversidad, los consejos que circulan en tiempos de crisis siempre tienen que ver con encontrar lo bueno aún en medio de circunstancias que parecen muy malas.

La larga experiencia argentina en ese sentido demostró además que muchas veces las coyunturas desfavorables sirven para depurar y permitir el nacimiento de emprendimientos novedosos impensados hasta poco tiempo antes.

Para el economista Eduardo Remolins, un primer nivel de análisis más superficial —aunque no por eso menos importante— es pensar en qué sentido la crisis puede convertirse en una oportunidad.

Frente al escenario complicado que plantea este año, con un tipo de cambio más alto, demanda planchada y crédito escaso y más caro, aparecen una serie de oportunidades vinculadas a resolver los problemas que la misma crisis genera.

Para el especialista, estos nichos pueden venir por ejemplo por el lado del reemplazo con producción local de productos importados que puedan desaparecer del mercado local o volverse demasiado caros por la diferencia cambiaria.

"Ya vimos esto en 2002/2003 en ciertos segmentos de la industria textil, y con mucho éxito (como los casos de Etiqueta Negra o Tortuga)", dijo.

En otro nivel de análisis más conceptual, Remolins consideró que esta crisis no es "una más" de las que cíclicamente aparecen, sino que podría convertirse en una especie de bisagra que cambie a fondo del mundo económico.

"Las instituciones y regulaciones económicas internacionales van a cambiar tanto que quizás no las reconozcamos. El liderazgo económico de Estados Unidos quedará bastante opacado por la solidez y dinámica china, que se suma a una Unión Europea siempre en expansión de socios".

Pero además de la modificación del tablero internacional, el economista resaltó los cambios que habrá en las motivaciones de los emprendedores para desarrollar una actividad determinada, tanto desde su visión de la actividad económica como de la conciencia de su papel que tengan y, por lo tanto, del tipo de negocios que elijan y las formas de llevarlos adelante".

Economía de monoempresas

Las nuevas formas de hacer negocios que surgirán cuando se despejen los nubarrones estarán fuertemente influenciadas por una manera diferente de ver las oportunidades por parte de los emprendedores.

"Ese cambio en la motivación interna de las personas es posiblemente el más significativo que va a presenciar el capitalismo, y es lo que erróneamente se interpreta hoy como apatía de los jóvenes".

Para Remolins, lo que el mundo adulto jerarquizado interpreta como una falta de ganas de la generación joven es en realidad la muestra de un recambio saludable que acompaña el nuevo diseño económico de la sociedad del conocimiento. "El empleado tradicional de 9 a 17 y el emprendedor convencional —ambicioso y tenaz—, van lentamente desapareciendo. Si se le presenta a un chico de 18 o 20 años un modelo de empleado-con-maletin-y-oficina-con-fotos-de-la-familia-en-el-escritorio, obviamente la respuesta va a ser la apatía," desgranó.

En su visión, esto marcará el tipo de economía predominante en los años por venir, donde habrá proliferación de "mono-empresas" o empresas individuales y las grandes multinacionales serán en parte plataformas desde las cuales esos emprendedores podrán actuar. Ya no sólo —según razonó Remolins— maximizando beneficios, sino también "siguiendo algún gusto, vocación o propósito, dentro de un marco de valores distinto y creando relaciones de colaboración, no adversariales".

Esto llevará a que las mismas empresas cambien su manera de relacionarse con sus pares, con sus comunidades o con el medio ambiente.

"En un país tan económicamente caótico como el nuestro, esto se intensifica. Por unos años vamos a ver una economía desordenada en lo macro e increíblemente creativa e independiente en lo micro", vaticinó.

Para Remolins, lo que se volverá obsoleto es el concepto de trabajo tal como lo entendemos hoy: "debajo del cambio institucional hay un cambio en las perspectivas, valores y mentalidad de las sociedades. Cambiamos cuando nació la industrialización y el capitalismo moderno, y estamos cambiando ahora. La crisis muestra y magnifica los aspectos negativos del ordenamiento económico actual: la maximización de las ganancias con independencia del valor que se crea, el daño al medio ambiente y las relaciones adversariales que haya que crear con empleados o competidores. En otras palabras: la codicia. Es la cara fea del capitalismo del siglo XX", graficó.

Nuevos nichos para explotar

Pasado el tendal que deje la crisis, o aún en medio de ella, nuevos espacios se abren para quienes se animen a emprender negocios de manera diferente. La necesaria reducción de costos que tendrán que aplicar las empresas, más las posibilidades que ofrece la tecnología ?por ejemplo con la desaparición de la oficina como espacio físico para el trabajo-, marcarán el camino de los estos desarrollos. Remolins acentuó el papel preponderante que tendrá Internet y las tecnologías de la información, las "llaves maestras" del modo de producción post-industrial. "Vamos hacia un mundo en donde el 80 por ciento del valor que se crea es intangible (información, conocimiento, expresiones artísticas), y el precio de generar y transmitir la información y el conocimiento cae verticalmente", puntualizó.

En el mismo sentido, aseguró que las formas de organizar la producción se alejarán cada vez más de la tradición industrialista a favor del trabajo colaborativo y en red de decenas o decenas de miles de individuos "que ni siquiera necesitan conocerse personalmente".

"La Web 2.0, las redes sociales, el software de código abierto y el "crowdsourcing" son ejemplos de estas formas de producción". Aparece allí el concepto de "lo gratis", ya instalado como modelo comercial.

"Ya no regalamos como muestras gratis el 10 por ciento de nuestros productos para que los clientes los conozcan y nos compren el 90 por ciento restante. Ahora regalamos nuestros productos al 90 por ciento de nuestros clientes para que sólo un 10 por ciento nos compre algo. Esto se puede hacer porque el costo marginal de producción en un producto digital es cero o casi cero", especificó.

sábado, 31 de enero de 2009

Los consumidores modernos, los LOHAS





Cada vez más se determina como la dinámica de los mercados en los escenarios económicos de los países de este planeta Tierra, ha conllevado a transformaciones significativas en la función de mercados conllevando a que la gerencia moderna se integre más con las características comerciales que hoy se dan en la operatividad de las actividades de mercados.

Este aspecto, no puede ser eludido por ninguna Escuela de Administración, comprometida especialmente en la aportación de conocimientos que favorezcan a la planificación de mercados en el tiempo presente, especialmente en un país como Venezuela, que afronta grandes retos, amenazas, pero oportunidades que requiere, que la gerencia de mercados, sea un verdadero aval en la operatividad de una gerencia capaz de propiciar los cambios, transformaciones, que permitan a las empresas incursionar en la competitividad, con planes, programas de mercados que garanticen, conquista, permanencia y satisfacción a sus consumidores.

Las Escuelas de Administración, especialmente sus postgrados en Administración, con mención mercados, deben proporcionar a los profesionales que optan a obtener ese grado, conocimientos, herramientas de mercados modernos, en donde las funciones tradicionales han sido modificadas, requiriéndose de otra visión, nuevos conocimientos, por ejemplo, aquellos que manejen adecuadamente todo lo concerniente a la mezcla de mercados, segmentación, logística de distribución y sobre todo comportamiento de consumidores.

Actualmente, la gerencia ante la dinámica de los cambios en la comercialización, oferta de productos con nuevos atributos, requiere de saber identificar a los nuevos consumidores quienes hoy más que nunca han visto como sus necesidades se han visto cambiadas, como se le ha dado paso a artificiales, necesidades que muchos productos las han desarrollado, y ello obliga a que la gerencia de mercados se adentre en saber catalogarlos, conocer sobre su comportamiento, sus características.

El programa de la especialidad de postgrado de gerencia de la calidad y productividad, de Faces de la Universidad de Carabobo, Valencia, Venezuela, le ha dado mucha importancia al estudio del comportamiento del consumidor, especialmente el venezolano que ha sufrido grandes cambios en su comportamiento, más cuando muchos productos importados provenientes de países industrializados han conquistado el terreno nacional, desplazado a productos fabricados en el país, conllevando a que el consumidor se identifique con ellos, hasta se hagan dependientes, afectando a las empresas nacionales, que muchas todavía adolecen de serios problemas en la calidad de sus productos, el rol que estos desempeñan en relación a la contaminación ambiental

¿Quiénes son los consumidores lohas?

Existe una definición que contiene a los consumidores preocupados por el medio ambiente, que pretenden que la fabricación de los productos que compran no ocasione daños al sistema ecológico ni abuse del trabajo infantil ni la mano de obra barata. En los Estados Unidos, donde este perfil crece y crece si parar, se los llama "Lohas", acrónimo que, en inglés, significa "estilo de vida sano y tolerable". La apalabra fue acuñada hace algunos años por un grupo de expertos en marketing que intentaba definir lo que parecía ser una creciente oportunidad de venta para los productos y los servicios ecológicos que naturalmente seducen a estos consumidores

No cabe la menor duda, que un nuevo tipo de consumidor que sólo busca productos sanos y ecológicos y se preocupa por un estilo de vida sano y tolerable para el medio ambiente.

Se dice que alrededor de 80 millones de personas en el mundo han adoptado formas de consumo compatibles, con el desarrollo sostenible, la justicia social y la salud. Justamente, se les denomina Lohas que es el acrónimo en inglés de "Estilo de vida sano y sostenible"(lifestyles of health Sustainability). Estos consumidores consideran ecoestrategia.com, estos consumidores responsables mueven un creciente mercado anual de más de 500 billones de dólares que incluyen desde comida provenientes de la agricultura biológica hasta electrodomésticos de bajo consumo energético, pasando por el ecoturismo, y el uso de vehículo de bajo impacto (bicicletas y la medicina alternativa.

Existe el antecedente del Natural Marketing Institute, que una tercera parte de los estadounidenses (aproximadamente 68 millones de personas), son consumidores Lohas, es decir, que se preocupan porque los productos y servicios que compran no dañen al medio ambiente, ni afecten a los recursos naturales, ni tampoco utilicen mano de obra infantil o barata del Tercer Mundo. Para ello están dispuestos de ser necesario a pagar un poco más.

Nos agrega, Amy Cortese de The New York Times, que el 90 por ciento de los consumidores Lohas prefiere comprarle a las empresas que comparten sus valores y muchos de ellos parecen estar dispuestos, incluso, a pagar un poco más a cambio de productos y servicios "sustentables". Por supuesto, existen los observadores para los que no existe ningún mercado Lohas. "Se viene hablando de este nuevo fenómeno desde hace 15 años y todavía estamos esperando la ola de cambios que haga del mundo un lugar mejor. Pero lo único que cambió es que tenemos un acrónimo", dijo Joel Makower, del sitio www.greenbiz.com, que registra la relación entre los negocios y el medio ambiente. En realidad, hay una brecha entre lo que los consumidores dicen que compran y lo que confirman las planillas de ventas. Por ejemplo, en un estudio del Natural Marketing Institute el 40 por ciento de los norteamericanos encuestados dijo haber comprado bebidas y alimentos orgánicos, cuando sólo el 2 por ciento de los 600 mil millones de dólares que se gastan en alimentos y bebidas en los EE.UU. proviene de ese segmento. Ceben Frec, del instituto, atribuye la brecha a que, si bien los consumidores basan algunas decisiones en los valores, la conveniencia y el precio también tercian, y mucho.

De todas maneras, no hay dudas de que algunos segmentos de Lohas están en expansión. En 2.002, en los EE.UU., las ventas de productos naturales representaron 36 mil millones de dólares, más del doble de los 14.800 millones que sumaron en 1998. Paúl Ray, de la encuestadora American Lives, dice que existe una subcultura emergente conformada por unas 50 millones de personas, a la que llama creativos culturales, que son conscientes de las cuestiones sociales, están dispuestas a mejorar sus comunidades y a traducir sus valores en acción. Estas personas tienden a superponerse, claro, con los consumidores Lohas.

Conclusión

Los consumidores de LOHAS, designados a veces Lohasians, están interesados en los productos que cubren un rango de los sectores de mercado y de los subsectores, incluyendo: Fuentes verdes del edificio, verde social responsable de la acción de la inversión y del, healthcare alternativo, ropa y alimento orgánico, media personales del desarrollo, yoga y otros productos de la aptitud, ecoturismo y más.

Alexander Bonilla opina, que un experto en la materia opina "los LOHAS no creo que se trate de un fenómeno pasajero, sino que es un grupo permanente de consumidores... son cortejados con métodos modernos de marketing, en forma muy diferente...se trata de un segmento de mercado serio y estable..." (W.F.Schulz).